La representación política de las mujeres sigue siendo un desafío para la paz en Colombia

Mar 8, 2026 | Artículos Periodísticos

La participación política de las mujeres hace parte de la construcción de paz en Colombia. En las elecciones al Congreso 2026 aumentó el número de candidatas, aunque la representación aún está lejos de la paridad. Los datos muestran avances y retos en el camino hacia una democracia con mayor participación de las mujeres.

Marcha 8M, Medellín. 2023.| Foto: Valentina Arango Correa.

Redacción Unidad Especial de Paz

En la jornada electoral al Congreso de la República 2026–2030 también se conmemora el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. En este contexto resulta pertinente revisar la presencia de las mujeres en las candidaturas a Senado y Cámara de Representantes y las condiciones de su participación política.

ONU Mujeres y la Registraduría Nacional del Estado Civil publicaron el informe “Elecciones al Congreso de la República 2026–2030: participación de las mujeres como candidatas”, con el apoyo de la Mesa de Género de la Cooperación Internacional y la Embajada de Suecia en Colombia. El documento analiza la composición de las listas inscritas para estas elecciones y examina el lugar que ocupan las mujeres en la competencia electoral.

Las mujeres representan más del 53 % del censo electoral en Colombia. Sin embargo, esta mayoría no se refleja en la composición del poder legislativo. Según el informe, para el periodo 2026–2030 las mujeres constituyen el 40,9 % del total de candidaturas al Congreso, lo que representa un aumento de 1,1 puntos porcentuales frente a las elecciones de 2022.

La participación femenina presenta diferencias entre las dos cámaras. En el Senado de la República, las mujeres ocupan el 39,7 % de las candidaturas, con un crecimiento de 1,2 puntos porcentuales respecto a los comicios anteriores. En la Cámara de Representantes, la participación llega al 41,6 %, lo que mantiene una tendencia de incremento registrada en los últimos años.

El informe también revisa la conformación de las listas. De las 16 listas inscritas al Senado en la circunscripción nacional, más de la mitad incluyen al menos 40 % de mujeres, en cumplimiento de la legislación de cuotas de género. A pesar de esto, la presencia femenina en los primeros lugares de las listas continúa siendo limitada. Solo seis listas al Senado están encabezadas por mujeres: Coalición Fuerza Ciudadana, Pacto Histórico, Creemos, La Lista de Oviedo – Con toda por Colombia, Patriota y el Partido Político Oxígeno.

A nivel territorial se observan diferencias en la proporción de candidatas. Tolima registra el porcentaje más alto, con 51,02 % de mujeres en las listas. Le siguen Córdoba, con 48,57 %, y San Andrés, con 47,62 %. En Antioquia, la participación femenina en las candidaturas a la Cámara de Representantes alcanza el 38 %, por debajo de los niveles de paridad.

Estas elecciones son las primeras en las que entra en vigencia la Ley 2424 de 2024, que exige la inclusión de al menos una mujer en las listas de circunscripciones con menos de cinco curules. Esta obligación aplica a 19 departamentos, así como a las circunscripciones afro, indígena e internacional. A pesar de la norma, se identifican tres listas indígenas que inscribieron un único candidato hombre, lo que implica el incumplimiento de esta disposición.

En las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz se registra paridad en el número de candidaturas: 246 en total, distribuidas en 123 hombres y 123 mujeres. Dentro de este grupo, 13 listas fueron inscritas por organizaciones de mujeres, lo que corresponde al 10,6 % del total. Esta cifra representa un aumento de 8,1 puntos porcentuales frente a 2022, cuando las listas registradas por organizaciones de mujeres alcanzaron el 2,5 %. Entre estas candidaturas, siete listas están lideradas por mujeres.

Los datos muestran un aumento en la participación femenina dentro de las candidaturas al Congreso. El desafío pendiente es que esta presencia se traduzca en una mayor representación en el poder legislativo. En el marco del 8 de marzo, el ejercicio del voto continúa siendo una herramienta para incidir en la composición de los espacios de decisión política en el país.